domingo, 22 de mayo de 2016

Cuba

Cuando decidimos hacer este viaje, nos quedamos sorprendidas, al mirar información y posibles rutas, de lo fascinante que es este país. La primera recomendación es que si realmente quieres empaparte de la cultura y vivir una gran experiencia debes alojarte en casa de cubanos. Por supuesto, en casas que tienen legalizadas y dadas de alta en el ministerio de turismo para alojar a los turistas. Tres amigas nos decidimos y nos fuimos 18 días en Julio. Cuanto antes se hagan las reservas y se compren los billetes mejores precios se consiguen.
Para poder viajar a Cuba hay que conseguir un visado que se puede sacar en la Embajada o por internet. Nosotras decidimos sacarlo por internet a través de la agencia online "onlinetours" y nos llegó a casa,por correo, en pocos días.
El vuelo Madrid- La Habana lo sacamos en la página de " Qviajes" ya que fue el mas económico que encontramos (con escala en París).
Antes de salir del aeropuerto de la Habana cambiamos 50 euros en CUC (peso convertible cubano) para tener dinero para el taxi que nos llevó a la casa donde nos quedamos en la Habana (Casa Sarita). Para cambiar más dinero lo puedes hacer en la ciudad que sale mejor. Debes pactar con el taxista el precio en el aeropuerto para evitar sustos.
Casa Sarita lo reservamos por internet (Sarita rooms). Está muy bien situada. Desde el balcón de la casa ( un 2ºpiso sin ascensor) se ve el Malecón y a 10 min. de la Habana Vieja caminando. El matrimonio es genial, muy habladores y siempre te aconsejan sobre lo que puedes o no debes hacer y te resuelven dudas. Por la noche, cuando llegábamos cansadas de caminar todo el día, nos sentábamos con Sarita  en el balcón y le contábamos nuestro día ( era como estar en casa). La casa está situada en una calle transitada donde asomarse al balcón es todo un entretenimiento. Muy cerca hay una casa de cambio y un supermercado dónde nosotras compramos café. Estuvimos 4 días en la Habana. En estos días además de caminar por la ciudad, hay que tomar el mojito en La Bodeguita del Medio, y el daiquiri en La Floridita, darse un paseo en un coche descapotable de los años 40  (nos llevaron a la casa del Che y al Cristo de la Habana donde hay unas excelentes vistas de la ciudad). El último día cogimos un autobús hasta las playas el Este dónde pasamos el día y por la noche fuimos al " Tropicana" ( recomendable 100%). Sarita se encargó de buscarnos un taxista que nos llevó y nos fue a buscar al finalizar el espectáculo.
Nuestro siguiente destino "Viñales". En La Habana habíamos sacado previamente  los tickets del autobús en el Hotel Telégrafo que está en el Parque Central. Para ir a la estación de autobús fuimos en taxi. Llegamos a Viñales sobre las 12 de la mañana. Allí nos quedamos en casa Hostal Juana. Mucho cuidado porque cuando llegas en el autobús hay mucha gente ofreciéndote habitaciones y te pueden engañar. Juana nos había enviado por email un pequeño mapa sobre la situación de la casa. Es una casa que tiene un jardín en la parte de atrás con unos bungalows que es donde se quedan los turistas. Le comentamos que queríamos hacer una ruta a caballo por las plantaciones de tabaco, Cueva del indio,... y ella nos puso en contacto con un chico que se dedica a hacer estas rutas. Merece la pena ir en taxi  al hotel Los Jazmines a tomar algo y ver la puesta de sol. En "la Casa de la Música", que está en la plaza, hay que tomarse algo por la noche y bailar al son cubano.
Siguiente destino " Trinidad" (también sacamos previamente en Viñales el ticket del autobús). Aquí nos quedamos en "Casa Jose y Fatima". Una preciosa casa Indiana. Nos fueron a buscar a la parada del autobús dos taxi-bici que nos llevaron hasta la casa (unos días antes nos habíamos puesto en contacto con Jose para decirle a qué hora llegaba el autobús). Estuvimos tres noches. Uno de los días visitamos Cienfuegos.  Deciros que en Trinidad dejamos la mayoría de las cosas que habíamos llevado para los niños. Callejeando llegamos a una calle en la que había muchos  niñ@s jugando y que , al vernos, nos abordaron para pedirnos cosas. Al día siguiente volvimos y les llevamos bolis, chicles, anillos, pulseras, pinturas, muestras de champú , cremas.... ( objetos de consumo básico que ya traíamos dede España)
Para ir a nuestro siguiente destino teníamos dos opciones (autobús con transbordo y taxi, o cojer directamente un taxi en Trinidad que nos llevará a Cayo Guillermo. Decidimos esta última por comodidad, y Jose se encargó de ello. 
En Cayo Guillermo nos alojamos en el Meliá en un todo incluido. Que decir de estos días...un verdadero paraíso. Una mañana estuvimos en playa Pilar ( catalogada como la mejor playa del mundo) y otra mañana hicimos una excursión en un catamarán a las barreras de coral donde hicimos snorkel.
En Cayo Guillermo cogimos un avión que nos llevó de vuelta a La Habana ( los billetes los habíamos comprado previamente antes de empezar el viaje) a pasar nuestra ultima noche. Nos quedamos en Casa Sarita y al día siguiente de vuelta a España.
Un viaje inolvidable con miles de anécdotas, y con muchas ganas de volver para conocer la mitad sur de la isla. 

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